lunes, 30 de septiembre de 2013

Las olas de la vida


Un muchacho se hizo un barquito de madera y salió a probarlo en un lago, pero sin darse cuenta, el barquito....
impulsado por un ligero cambio de viento fue más allá de lo que él podía alcanzar.
Apenado, corrió a pedir ayuda a un joven que se hallaba cerca para que le ayudara a alcanzar a su barquito.

Sin decir nada, el muchacho comenzó a coger piedras y a echarlas, al parecer, contra el barquito. El pequeño pensó que este joven se estaba riendo de él, y que nunca tendría su barco otra vez, lo dio por perdido. Hasta que se dio cuenta que en vez de tocar el barquito, cada piedra siempre iba un poco más allá de este y originaba una pequeña ola que hacia retroceder a el barquito hasta la orilla.

Cada piedra estaba calculada y por último, el juguete fue traído de regreso hacia el pequeño, el niño quedo agradecido y contento por volver a tener su pequeño tesoro.


A veces ocurren cosas en nuestra vida que parecen desagradables, perdidas, sin sentido ni plan, pero si esperamos y tenemos confianza nos daremos cuenta de que cada prueba es como una piedra arrojada sobre las quietas aguas de nuestra vida que en muchas ocasiones nos alcanzará más a nuestro objetivo final.

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